La revisión tecnomecánica es, sin duda, uno de los trámites más familiares para los millones de conductores que circulan diariamente por las carreteras y calles de Colombia. Sin embargo, este proceso que muchos consideran ya establecido y sin mayores variaciones podría estar a punto de vivir una de sus transformaciones más importantes en las últimas décadas.
El Ministerio de Transporte, en conjunto con la Superintendencia de Transporte y la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), adelanta actualmente un trabajo articulado con el propósito de modernizar y actualizar este proceso de inspección vehicular, el cual, hasta el momento, ha mantenido una estructura similar durante varios años.
Esta iniciativa no surge de manera aislada, sino que responde a una necesidad identificada por las mismas entidades: contar con procedimientos de revisión más completos, con criterios técnicos actualizados a la realidad del parque automotor actual, y con mecanismos de vigilancia más rigurosos sobre los Centros de Diagnóstico Automotor (CDA), que son quienes finalmente ejecutan estas inspecciones en todo el territorio nacional.
Para construir esta propuesta, la ANSV contrató una consultoría encargada de estudiar cómo se realizan este tipo de inspecciones en otros países, con el fin de adaptar esas prácticas al contexto colombiano y así elevar los estándares de seguridad vehicular en el territorio nacional.
Un proyecto enmarcado en la seguridad vial
Este esfuerzo de modernización hace parte de un objetivo más amplio contemplado dentro del Plan Nacional de Seguridad Vial 2022-2031, adoptado mediante el Decreto 1430 de 2022. Esta hoja de ruta busca reducir de manera significativa los índices de accidentalidad en las vías colombianas, uno de los principales desafíos que enfrentan las autoridades de tránsito del país desde hace años.
Al mismo tiempo, la actualización busca acercar a Colombia a los estándares internacionales en materia de seguridad vehicular, alineando sus procesos de inspección con prácticas que ya se aplican en otros países, donde las revisiones técnico-mecánicas suelen contemplar protocolos más específicos según el tipo, uso y estado de cada vehículo.
¿En qué etapa se encuentra la propuesta?
Por el momento, esta iniciativa no ha entrado en vigencia. La revisión tecnomecánica continúa realizándose bajo las reglas actuales, sin ningún cambio en costos, periodicidad ni requisitos para los conductores.
El proceso avanza actualmente en una consulta pública dividida en dos etapas. La primera se desarrolla entre el 1 de julio y el 30 de agosto de 2026, periodo en el que se pueden presentar observaciones sobre el nuevo esquema general de revisión y sobre el manual de procedimientos aplicable a todas las categorías de vehículos. La segunda etapa se extenderá entre el 24 de agosto y el 23 de octubre de 2026, y estará enfocada en recoger comentarios sobre los manuales relacionados con vehículos modificados, vehículos siniestrados y los lineamientos de vigilancia y control para los CDA.
Este espacio de participación permite que ciudadanos, gremios del sector automotor, empresas de diagnóstico vehicular y demás actores interesados presenten sus observaciones antes de que la regulación definitiva sea expedida.
Los seis manuales técnicos: la base de la nueva regulación
Uno de los elementos centrales de esta propuesta es la creación de seis manuales técnicos, que constituirían el fundamento sobre el cual se construiría toda la futura reglamentación de la revisión tecnomecánica en el país. Estos documentos buscarían estandarizar los procedimientos entre los distintos CDA del territorio nacional.
Entre los principales cambios que contempla la iniciativa se encuentra la implementación de un nuevo esquema general de inspección, con procedimientos diferenciados según la clase de vehículo. Además, se establecerían reglas más claras para supervisar el funcionamiento de los Centros de Diagnóstico Automotor, y se incluirían criterios para verificar la homologación de vehículos y de sus componentes.
Uno de los cambios más llamativos de la propuesta tiene que ver con los plazos: se plantea que la primera revisión técnico-mecánica de los vehículos se realice, como máximo, a los dos años de matriculado el automotor, reduciendo así el plazo que actualmente pueden tener algunos vehículos particulares, de hasta cinco años, para su primera inspección.
Revisiones especializadas para casos particulares
Otro de los aspectos más relevantes de la propuesta es la creación de protocolos de inspección especializados, pensados para situaciones que hoy no cuentan con un procedimiento tan detallado.
Por un lado, se plantea desarrollar un manual específico orientado a evaluar aquellos vehículos tanto carros como motos que hayan sido sometidos a modificaciones físicas o mecánicas después de su fabricación original. La idea es que este tipo de automotores pase por una evaluación con criterios propios, que permita verificar si las modificaciones realizadas cumplen con las condiciones técnicas y de seguridad necesarias para seguir circulando.
Por otro lado, la iniciativa contempla el diseño de un protocolo dedicado a los vehículos que hayan estado involucrados en algún siniestro vial. El objetivo de este procedimiento sería verificar, de manera más exhaustiva, que un automotor que ha sido reparado tras un accidente cumpla efectivamente con todas las condiciones necesarias antes de volver a circular por las vías del país.
¿Qué sigue para esta propuesta?
Mientras avanza el proceso de consulta pública, conductores, propietarios de vehículos y empresas del sector automotor estarán atentos a los próximos pasos de esta iniciativa. De concretarse, la revisión tecnomecánica en Colombia dejaría de ser un trámite genérico para convertirse en un proceso más técnico, diferenciado y ajustado a las condiciones reales de cada vehículo, lo que representaría un avance importante en materia de seguridad vial para el país.